Esta noche he visto "La doctrina del Shock" en La2. Sobresaliente, la verdad. En cuanto a documentales sobre la crisis actual, me habían hablado bien de "Inside Job", pero no conocía éste. Escrito por Naomi Klein, habla de las teorías económicas neoliberales de Milton Friedman y la Escuela de Chicago, en cuya universidad impartía clases éste último, incluyendo numerosas intervenciones grabadas del propio Friedman, fallecido en 2006; y nos cuenta cómo la crisis actual tiene su origen en las medidas desregularizadoras del mercado financiero por parte de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, en Estados Unidos y Gran Bretaña respectivamente, en la década de los 80.
Tras el 'crack' del 29, el gobierno del presidente Franklin Roosevelt adoptó una serie de medidas 'keynesianas' o intervencionistas en el mercado, llamadas "New Deal", para solucionar la mayor crisis que había sufrido hasta entonces el capitalismo. Esas medidas se exportaron más o menos a Europa tras la guerra con el Plan Marschall, lo que hizo que Europa pudiera reconstruirse y disfrutar de un Estado del Bienestar hasta los 70. A comienzos de los 80, Reagan y Thatcher viraron hacia una política más conservadora de recorte del gasto estatal, venta de empresas públicas y bajada de impuestos. Es lo que se llama en economía 'terapia de choque', el repentino cese del control estatal sobre precios y divisas y la inmediata liberalización del mercado. Estas medidas multiplicaron las desigualdades sociales, algo que podemos ver hoy en día.
Nos dice también que esas mismas medidas se probaron en los 70 en Chile y Argentina, bajo las dictaduras de Pinochet y Videla, dos regímenes acusados de crímenes contra la humanidad; y narra el desastre que supuso la 'terapia de choque' cuando los países de la antigua URSS abrazaron el capitalismo: por un lado, unos cuantos oligarcas compraron las empresas estatales a un precio irrisorio y por otro, la pobreza se disparó al hacer lo propio la inflación y retirarse los subsidios a la industria. Termina hablando de la invasión de Irak, de cómo empresas norteamericanas obtuvieron pingües beneficios por contratos para la 'reconstrucción' del país; y deja entrever cómo el sistema saca tajada de cualquier crisis financiera o humanitaria.
Queda claro pues, que si los ciudadanos de a pie quieren reformar el capitalismo, el grueso de la población activa (no sólo jóvenes y jubilados, que es lo que más se vio en el Movimiento 15-M) debe movilizarse en forma de huelgas masivas como sucedió en Estados Unidos en la década de los 30. De momento, lo primero es informarse, y documentales como éste contribuyen mucho a despertarnos, aunque sólo sea por un instante, de la alienación del fútbol y demás formas de entretenimiento.