Hoy hablaré de algo diferente: de mi afición a
los videojuegos desde la más tierna infancia. Cuántas horas habré pasado
dejándome un pedazo de vista con la GameBoy, la Nintendo64, el ordenador... De vez en cuando aún sonrío al acordarme de aquella
frase recurrente, de aquello que me costó varias tardes o varias noches
conseguir, a veces en compañía, o de aquellas tardes de ciber a los 14 años con
los amigos de toda la vida. Hace años que ya no me compro ninguno, pero
periódicamente sigo sucumbiendo pequeños ratos a su encanto. Mea culpa.
No obstante, creo firmemente que los videojuegos
pueden aportar algo más que diversión. Algunos pueden ser educativos, de hecho
pienso que se puede aprender mucho de ellos, lo digo por experiencia. Siendo
aún preadolescente, PC Fútbol me impartía una clase magistral de geografía
mientras aprendía a colocar cada equipo en su respectiva liga y correspondiente
ciudad. Y siempre me ha gustado la historia, pero sin duda ciertos juegos como
Age Of Empires, donde a través de la pantalla podía volver a protagonizar las
hazañas y fracasos de algunos grandes personajes, contribuyeron a animarme para
una posterior lectura sobre el tema.
He aquí una lista con los juegos que recuerdo con
más cariño, junto con algunos vídeos de YouTube para que refresquéis esa memoria:
·
FIFA vs PES. El eterno debate de los futboleros:
De pequeño jugué más al FIFA, me gustaba que los
jugadores y equipos tuvieran licencia y aparecieran con su nombre real; aunque
luego probé el Pro y me enamoré de su jugabilidad. De todos hay alguna anécdota:
desde el truco para meter gol sacando los córners rasos al primer palo en el
FIFA99, hasta los humildes comienzos en la Liga Máster del Pro, cuando todos
los jugadores contrarios corrían más que Ximélez, Iouga, Castolo y compañía,
pasando por la facilidad con la que se metían goles de chilena en FIFA2000.
·
PC Fútbol. "Disputas la
promoción":
Subir al Brentford de la cuarta división inglesa
a la Premier y clasificarlo para la UEFA, hacer triplete con el Burdeos,
cogerte al Racing Genk que tenía dinero casi infinito y ponerte a fichar
cracks... En PC Futbol, pionero entre los simuladores de gestión deportiva,
todo era posible. Amplísima base de datos, bastante fácil de aprender a
manejar, fue récord de ventas en su época, desde la temporada 92-93 (PCF 1.0)
hasta la 2000-01 tras la cual los fabricantes de Dinamic fueron absorbidos por
otra empresa. Yo por edad me aficioné bastante tarde, tuve el 7.0, 2000 y 2001,
así que fue a mis 10-11 añitos cuando pude disfrutar del mejor videojuego
español de la historia.
·
Saga Pokémon. Un fenómeno
social:
No podía faltar. Aquellos recreos sentados con
otros 5 ó 6 en un rincón, sacrificando el partidito de fútbol de rigor para
echar un combate o cambiar monstruitos. Los que además de la GameBoy llevaban
cable Link y los que sabían clonar estaban en un escalón superior en la
pirámide social del patio. También conservo el Stadium para la vieja
Nintendo64, fue especial aquel día en que un amigo del pueblo y yo conseguimos
desbloquear el nivel de dificultad R2 después de ganar la Liga derrotando en
batalla al superpoderoso Mewtwo: enfrentándole a un Ditto transformado, le dejamos 1 de vida sólo para desesperarnos
viendo cómo seguidamente hacía Descanso y se recuperaba, para poco después
congelarlo con el ataque Ventisca en el turno en que despertó. Apoteósico.
· Age Of Empires,
Empire Earth y Total War. Reescribiendo la historia:
Estrategia en tiempo real los dos primeros,
estrategia por turnos la saga TW. Épica virtual nivel: defender el Imperio
Azteca de los conquistadores españoles, guiar la transición de la República de
Roma hacia el Imperio con Mario y César o conquistar el mundo conocido con
cualquier facción. De los dos primeros me gustaban las campañas, aunque algún
pique en multijugador también cayó al gran AOE II.
·
Europa Universalis. "Riqueza,
poder, fe":
Probablemente es el tipo de juego que más puede
llegar a enganchar, aunque no todo el mundo le pilla el gusto a este tipo de
juegos para puristas de la gran estrategia. Épocas medieval tardía y moderna,
un mapa dividido en provincias e infinitas posibilidades. Administración,
diplomacia, guerra. O como decían en la intro: "Riqueza, poder, fe".
Pausar el juego y detenerte a leer los eventos históricos que se activaban es
una forma alternativa, o más bien complementaria, a coger un libro o consultar
una enciclopedia.
·
Counter Strike: "Fire in the hole!":
La verdad es que éste... muy
didáctico no era, pero buenas partidas nos echábamos en el ciber en su época.
Esconderte en algún rincón del escenario Rats, Dust o Assault, pulsar el
tabulador y ver la puntuación. O un Iceworld para una partida de más acción y
sin objetivos. Imprescindible, ¿quién no ha jugado alguna vez?