10 de abril de 2012

Los videojuegos de mi vida

Hoy hablaré de algo diferente: de mi afición a los videojuegos desde la más tierna infancia. Cuántas horas habré pasado dejándome un pedazo de vista con la GameBoy, la Nintendo64, el ordenador... De vez en cuando aún sonrío al acordarme de aquella frase recurrente, de aquello que me costó varias tardes o varias noches conseguir, a veces en compañía, o de aquellas tardes de ciber a los 14 años con los amigos de toda la vida. Hace años que ya no me compro ninguno, pero periódicamente sigo sucumbiendo pequeños ratos a su encanto. Mea culpa.

No obstante, creo firmemente que los videojuegos pueden aportar algo más que diversión. Algunos pueden ser educativos, de hecho pienso que se puede aprender mucho de ellos, lo digo por experiencia. Siendo aún preadolescente, PC Fútbol me impartía una clase magistral de geografía mientras aprendía a colocar cada equipo en su respectiva liga y correspondiente ciudad. Y siempre me ha gustado la historia, pero sin duda ciertos juegos como Age Of Empires, donde a través de la pantalla podía volver a protagonizar las hazañas y fracasos de algunos grandes personajes, contribuyeron a animarme para una posterior lectura sobre el tema.



He aquí una lista con los juegos que recuerdo con más cariño, junto con algunos vídeos de YouTube para que refresquéis esa memoria: 


·        FIFA vs PES. El eterno debate de los futboleros: 

De pequeño jugué más al FIFA, me gustaba que los jugadores y equipos tuvieran licencia y aparecieran con su nombre real; aunque luego probé el Pro y me enamoré de su jugabilidad. De todos hay alguna anécdota: desde el truco para meter gol sacando los córners rasos al primer palo en el FIFA99, hasta los humildes comienzos en la Liga Máster del Pro, cuando todos los jugadores contrarios corrían más que Ximélez, Iouga, Castolo y compañía, pasando por la facilidad con la que se metían goles de chilena en FIFA2000.





·        PC Fútbol. "Disputas la promoción":

Subir al Brentford de la cuarta división inglesa a la Premier y clasificarlo para la UEFA, hacer triplete con el Burdeos, cogerte al Racing Genk que tenía dinero casi infinito y ponerte a fichar cracks... En PC Futbol, pionero entre los simuladores de gestión deportiva, todo era posible. Amplísima base de datos, bastante fácil de aprender a manejar, fue récord de ventas en su época, desde la temporada 92-93 (PCF 1.0) hasta la 2000-01 tras la cual los fabricantes de Dinamic fueron absorbidos por otra empresa. Yo por edad me aficioné bastante tarde, tuve el 7.0, 2000 y 2001, así que fue a mis 10-11 añitos cuando pude disfrutar del mejor videojuego español de la historia.





·        Saga Pokémon. Un fenómeno social:

No podía faltar. Aquellos recreos sentados con otros 5 ó 6 en un rincón, sacrificando el partidito de fútbol de rigor para echar un combate o cambiar monstruitos. Los que además de la GameBoy llevaban cable Link y los que sabían clonar estaban en un escalón superior en la pirámide social del patio. También conservo el Stadium para la vieja Nintendo64, fue especial aquel día en que un amigo del pueblo y yo conseguimos desbloquear el nivel de dificultad R2 después de ganar la Liga derrotando en batalla al superpoderoso Mewtwo: enfrentándole a un Ditto transformado, le dejamos 1 de vida sólo para desesperarnos viendo cómo seguidamente hacía Descanso y se recuperaba, para poco después congelarlo con el ataque Ventisca en el turno en que despertó. Apoteósico.





·        Age Of Empires, Empire Earth y Total War. Reescribiendo la historia: 

Estrategia en tiempo real los dos primeros, estrategia por turnos la saga TW. Épica virtual nivel: defender el Imperio Azteca de los conquistadores españoles, guiar la transición de la República de Roma hacia el Imperio con Mario y César o conquistar el mundo conocido con cualquier facción. De los dos primeros me gustaban las campañas, aunque algún pique en multijugador también cayó al gran AOE II.





·        Europa Universalis. "Riqueza, poder, fe":

Probablemente es el tipo de juego que más puede llegar a enganchar, aunque no todo el mundo le pilla el gusto a este tipo de juegos para puristas de la gran estrategia. Épocas medieval tardía y moderna, un mapa dividido en provincias e infinitas posibilidades. Administración, diplomacia, guerra. O como decían en la intro: "Riqueza, poder, fe". Pausar el juego y detenerte a leer los eventos históricos que se activaban es una forma alternativa, o más bien complementaria, a coger un libro o consultar una enciclopedia.





·        Counter Strike: "Fire in the hole!":

La verdad es que éste... muy didáctico no era, pero buenas partidas nos echábamos en el ciber en su época. Esconderte en algún rincón del escenario Rats, Dust o Assault, pulsar el tabulador y ver la puntuación. O un Iceworld para una partida de más acción y sin objetivos. Imprescindible, ¿quién no ha jugado alguna vez?



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